lunes, 14 de mayo de 2007

MARTÍN





Este es Martín, mi mascota consentida. Su personalidad es muy particular ya que se trata de un gato intranquilo, ocioso, curioso -como todos- que siempre está buscando dónde meter la uña. Siempre fue muy impaciente; cuando lo alimentábamos con tetero era tal su desespero por bebérselo de una sola vez que terminábamos rasguñados, por lo que yo debía usar guantes de jardinería ... Ahora de adulto sigue siendo desesperado, es el primero que debe comer y para ello atropella, también es el primero que debe pasar al abrir una puerta.
Tiene la habilidad de esconderse donde nadie lo encuentre -nunca hemos sabido dónde lo hace- y esto sucede justo antes de que sus amos salgamos de la casa y cuando estamos más interesados en dejarlo separado del otro gato.
Ya quemó una de sus 9 vidas al lanzarse por el balcón aparentemente detrás de algún pajarito o mariposa que divisó desde lejos... no le sucedió nada, tuvo la suerte te caer sobre un pino muy alto que había y por el cual se deslizó hasta la grama del jardín.
Han sido muchas las cosas que ha destrozado en la casa: cuadros, espejos y hasta la pantalla de un televisor.
Es un gato adorable, buen compañero, agradecido y cariñoso, pero no les contaré más, los dejo con él porque tiene unas cuantas cosas que decirles…




Así soy....


Hola! bien, ya tienen una idea de cómo soy; para que la completen, les voy a presentar mis fotografías y relatos. Aquí voy…. tengo 11 años y medio, soy un gato amarillo -algunas clasificaciones dicen que soy pelirrojo- también nos llaman "tabby" supongo que se refiere a las rayas, y se supone que tengo el mismo tipo que ese gato odioso pero popularísimo que se llama Garfield.

Para que tengan idea de mis dimensiones, en esta primera foto estoy acostado encima de una camisa de mi papá, quien es talla L. Llegué a pesar 7 kilos pero me enfermé de la columna y me pusieron a dieta; quien se la tomó en serio fué Tito, él rebajó porque le gustaba mi comida y yo me quedé gordo –a pesar de que soy vomitón- porque me comía la de él.




En resumen, soy un verdadero compañero, es por eso que me gusta sentarme a la mesa con mi familia... pero lo que más me causa placer de todo esto, es dormir la siesta junto a mi papi y en su cama. Miren...






Tengo que decirles que tengo aquí un compañero de mi especie que se llama Tito, pero ése es un capítulo aparte que leerán aquí. Por los momentos se los presento... allí está Tito... conmigo.




Pero.... estoy enfermito


En octubre de 2006, un buen día amanecí con un cachete hinchado; como eso coincidió con la entrada de unas avispas a la casa, mi mama no le dió mayor importancia; pero siguió creciendo y me operaron en noviembre, con tan mala suerte de que al mes siguiente me volvió a salir a pesar de que el resultado de las biopsias fué benigno. En diciembre me operaron por segunda vez, me hicieron una criocirugía.

Cuando me operan me protegen con un collar isabelino; es muy incómodo, pero impide que con mis uñas me cause daño sobre las heridas. Miren esta foto...


Me he puesto feo porque la piel que es tocada con ese nitrogeno líquido muere de inmediato y no se regenera. Tuvieron que “retocarme” esa criocirugía con otra más agresiva y en este momento estoy en observación. Los medicamentos me han hecho un poco de daño, así que la semana pasada estuvieron haciéndome una fluidoterapia para ayudar a los riñones a bajar el nivel de la creatinina. Mi mami dice que soy un gato valiente que me merezco más de 9 vidas porque pocas veces mi ánimo ha decaído…yo soy el mismo de siempre… mi mami me tomó fotos pero por respeto a mi no las publica.




Martín duerme para siempre desde el 29 de junio de 2007.
Me despedí de él con muchos besos y caricias… Fue muy doloroso dejarlo ya anestesiado con Marcelo (su veterinario); pero más doloroso aún es estar en la casa y notar su ausencia cuando llegamos y no sale a recibirnos; cuando traemos la compra del supermercado y no viene a supervisar; cuando accionamos el abrelatas eléctrico y no acude a ver cuál alimento le estamos ofreciendo; cuando dormimos una siesta sin su compañía…
Creo que Tito presintió lo que le sucedería ese día porque lo vi lamer amorosamente su cara, cabeza y cuello y luego echarse a su lado…
Es terrible tomar este tipo de decisiones y no estoy convencida de que hice lo mejor por él. Cuando se ama a una mascota se ama como si fuera un hijo y se le quiere tener egoístamente siempre a nuestro lado…
Sólo me consuela imaginar que transferí el dolor que pudo estar sintiendo en su cuerpecito a mi alma, que ahora duele profundamente.
Adiós gato querido…

2 comentarios:

Alfredo dijo...

Lindos gatos. Martín se parece a mi Rufo, aunque, por lo que leo de todas sus cosas, es algo más intranquilo.

Anónimo dijo...

Hola Lilian,que bonito esta tu blog y los gatos son una belleza mi mama tiene tres gatos y yo un perrito que hace casi dos a#os le dio un infarto cerebral y estuvo punto de morir pero aqui los tenemos luchando todavia asi que animo a Martin y que se recupere pronto y si puedes pasa por esta pagina de gatos y perros con enfermedades cronica a mi me ha sido de gran ayuda esta es la direccion(groups.msn.com/elClubdeKat).Saludos Maru