martes, 8 de mayo de 2007

El gato en el salón de belleza



Los gatos, caracterizados por su envidiable independencia y autosuficiencia, tienen tan desarrollados sus hábitos de limpieza que se podría decir que no necesitan de sus amos para ser más bellos; pero es bien conocido el daño que se causan a sí mismos cuando en sus vías digestivas se acumulan los pelos que se tragan mientras se están acicalando. Es por esta razón y sin ellos saberlo, que necesitan de los cuidados de su amo para lucir hermosos.




- peine metálico
- cepillo de goma
- cepillo de cerdas
- un pedazo de gamuza
- cuchilla de “trimming”
- tijeras de punta protegida
- tijeras de esculpir
- tijeras de entresacar
- cardador


Cómo usarlos.


Peine metálico de púas separadas: ayuda a encontrar pequeños nudos; se usa para dar un toque final después del cepillado.
Cepillo de goma: para cepillar el pelaje.
Cepillo de cerdas: para desenredar el pelo. Tienen base de goma y cerdas de metal.
Cuchilla de “trimming”: para arrancar el pelo que sobresale del contorno y aligerar de subpelo las mejillas y el entrecejo.
Tijeras de punta protegida: el diseño de sus puntas evita ocasionar daños en los ojos; se usan para cortar las pestañas.
Tijeras de esculpir: para cortar el pelo dejando unas puntas más largas que las otras, dándole al corte un acabado natural.
Tijeras de entresacar: hacen lo mismo que las anteriores pero rebajan menos cantidad de pelo en cada corte.
Cardador: para cepillar el pelaje.


Acicalando al gato.


El arreglo del pelaje del gato debe realizarse al menos una vez a la semana, preferiblemente a la misma hora. El mejor momento parece ser luego que haya terminado de comer, porque se encuentra tranquilo y descansado. Antes de comenzar es bueno acariciarlo para que se relaje.

El cepillado, además de mantener limpio el pelaje del gato, favorece la circulación y tonifica los músculos.

Es necesario tener en cuenta el tipo de pelaje; los pasos que se ofrecen a continuación se refieren al cuidado del pelo corto y para ello sólo se usarán los cuatro primeros implementos del kit, los restantes se utilizan en gatos de pelo largo.


Cómo hacerlo.


Es muy importante utilizar las dos manos al peinar al gato: en una se toma el peine y la otra se usa para acariciarlo, es bueno que el gato relacione el peinado con el placer.

- Extraer las masas de pelo con el peine metálico.
- Alisar el pelo cepillándolo en dirección a su nacimiento con el cepillo de cerdas, desde la cabeza hacia la cola, sin olvidar las patas y el abdomen. Luego de varias pasadas se cepilla a contrapelo una sola vez en forma muy suave.
- Eliminar los pelos muertos con el cepillo de goma.
- Aplicar unas gotas de acondicionador de pelo y friccionar suavemente con la tela de gamuza, para eliminar la grasa y dar brillo al pelo.



El peinado debe comenzarse por la parte de abajo del cuello ya que allí es donde más le gusta que lo acaricien. Se continúa hacia abajo en el pecho hasta llegar a las patas. Seguidamente se le peina a ambos lados de la espina dorsal luego las patas traseras, por su lado externo e interno las cuales el gato estirará si es levantado por el abdomen con el antebrazo de su dueño el cual será pasado desde sus patas traseras a las delanteras. Lo último será la cola, teniendo en cuenta su sensibilidad. Cada vez que cambie de zona, peine debajo del cuello para acariciar.
Si el gato se queja durante el acicalamiento, hay que averiguar el por qué y resolverlo. No se debe olvidar que el gato se pone nervioso si no controla la situación.



Bañando al gato.

La frecuencia en el baño del gato depende del grado de suciedad al que esté expuesto. Para el que no sale de la casa, el baño es casi innecesario ya que él mismo se ocupa de su higiene, pero si es aventurero y se mantiene en el jardín o en la calle debe ser bañado sólo cuando esté muy sucio o por un tratamiento terapéutico, pues el baño excesivo puede eliminar sus aceites naturales.
La habitación donde se va a bañar el gato deberá estar templada. El agua a una temperatura de 35 º C. Se recomienda llenar de agua el recipiente donde se le va a bañar y verterla sobre el gato con las manos o con un recipiente pequeño; nunca mojarle la cabeza ni ponerlo directamente bajo el chorro de agua. Se utilizará un champú recomendado por el veterinario. Después de enjuagado se le frotará el pelaje con un paño previamente calentado. Si el gato lo permite se le puede secar el pelo con un secador; de lo contrario hay que dejar que el gato acabe de secarse en una habitación caliente.

2 comentarios:

mary dijo...

HOLA, gracias por tu visita a gatoblog.com y tus comentarios, el tuyo está muy completo y bonito, felicitaciones. Un saludo cordial desde México.

GRISSY CAT dijo...

Muchas gracias por las recomendaciones dadas, ya q muchos queremos tener limpios a nuestro bbs y no sabemos que les podriamos hacer daño.