viernes, 17 de marzo de 2017







Vincent es un gato de Estados Unidos que nació sin sus patas traseras y fue abandonado. Luego fue rescatado por un refugio de animales en Iowa. Por su condición era imposible que alguien lo adoptara.  La hija de una de las voluntarias  del refugio -quien estudia medicina veterinaria-, contactó a la doctora Mary Sarah Bergh,  profesora de la Universidad de Iowa y cirujano ortopédico veterinario, quien se interesó en el caso de Vincent.

La doctora Bergh implantó un par de patas de titanio al gato, uno de los procedimientos más avanzados en veterinaria con el cual sólo dos docenas de animales han sido beneficiados. 

Cada implante se atornilla al fémur, lo que expone parte del hueso al medio ambiente, por ello requiere cuidados especiales y un tratamiento con antibióticos dos veces al día.

Con el tiempo las patas de titanio se pueden ir adaptando en longitud, hasta que queden del tamaño de sus patas delanteras, esto con la intención de que Vincent pueda saltar como un gato normal, algo que calculan sea en un lapso de un año.

Fuente: facilisimo.com

2 comentarios:

José Fernández dijo...

Como puedo contactarme con la creadora de este blog, tengo mi web y me gustaría que hable de ello :(

www.hoteldegatos.com

pienso , rescatar a los gatos de la calle mas adelante.

Lilian Marcano dijo...

Saludos! en realidad no recuerdo si ya te respondí. Estoy a la orden. Puedes contactarme por esta vía si quieres o a lilianmarcano@gmail.com