jueves, 4 de octubre de 2012


Desde Zacatecas, México, recibí de una lectora las historias de Tito, Chamín y Chispita que publico para ustedes:

T i t o

C h a m í n

Chispita



Bueno, allí te envío fotos de mis tesoros, el siamés es Chamín y la negrita es Chispita.
Sus historias de cómo llegaron a hacerme la vida tan grata:
Fui a Querétaro, de visita, (allá tengo dos hijos) y hace más de dos años, en la noche, oímos un gato llorar, se había metido  bajo el carro de mi hija, nos preguntamos qué hacíamos y decidimos darle leche y que pasara la noche. Al día siguiente regresé a Zacatecas y especialmente me trajo mi nieto para poder traerme a Tito. Le tiene miedo a los carros por su experiencia, tan difícil, de viajar 5 horas y las paradas en restaurantes o en gasolineras. Desde entonces está conmigo, es muy entendido y amorosísimo. co Me acuesto y le digo "súbete" y se pone en mi pecho a ronronear o a un ladito a amasarme...
Otro día, estaba regando mi jardín y llegó  poquito a poco un bellísimo gato: Chamín. Lo habían dejado abandonado, creo. Le di comida y lo pasé a la casa y Tito lo recibió bien, un poco rezongón, pero después, qué amigos! Chamín es hermoso pero sólo duerme en la casa en las mañanas y todo el día,en la noche sale a la calle y ni idea de dónde se la pasa.
Y por último: Otro día, hace casi dos años, fui a hacer unas diligencias al centro de Zacatecas y oí un gato llorar, me preocupé, por supuesto, y era Chispita, pero me dije: no podré tenerte, porque tengo dos varones en la casa y tres son muchos, pero vente, era muy chiquita y me la puse en el hombro agarrada con una mano y así la traje en el autobús y más de un km a pie a la casa. Los otros mininos rezongaron un poco pero al rato eran súper amigos. Es la vida deTito.  A los días, no aparecía Chispita y me puse muy triste, y le dije a Tito: Busca a Chispita, mi amor, y Lilian, parece que entendió, al mucho rato se aparecieron los dos, abrí la puerta y allí estaban.

Y como no puedo dejar afuera al perrito que convive con ellos, aquí está Atreyu, un chihuahua, zacatecano y tiene 7 años.

Raquel Cáceres

1 comentario:

Rocío Ramírez dijo...

¡Qué bonita la historia!
Hace falta, más gente así por el mundo.